Una de esas experiencias que te marcan la vida

Ser elegidos como Fellows para el Summer Institute for Intercultural Communication 2013, ha sido un nuevo evento trascendental en nuestras vidas. El pasado 3 de julio, nos dimos cita en el Reed College en Portland, OR, un grupo de más 30 personas que llegábamos de distintas partes del mundo. Ni el jet lag ni el estar lejos de nuestras familias, nos impidió iniciar esta experiencia con todo el entusiasmo, alegría y sentido de aventura que toda experiencia internacional presupone para cada uno de nosotros. Así que allí estábamos, listos para hacer parte del SIIC 2013, listos para ser parte de una historia de más de 37 años, en la que profesionales y académicos interculturales se reúnen cada año para recargarse de energía, confirmar su compromiso con el entendimiento intercultural en el mundo, compartir sus experiencias, y por supuesto, aprender de los mejores.

SIIC 2013

Bajo la visión y dirección de Janet Bennett, directora ejecutiva y co-fundadora del Instituto de Comunicación Intercultural (ICI), la coordinación y acompañamiento incondicional de Jill Chesley, y las enseñanzas de Gordon Watanabe sobre “Personal Leadership”, seríamos los anfitriones, y de alguna manera, los protagonistas de esta nueva edición del SIIC que acogió a más de 500 participantes de todo el mundo. Fueron tres semanas de trabajo en equipo intenso, en las que este grupo de Fellows que reunía más de 300 años de experiencia y más de 90 países visitados, tuvo que poner en práctica sus habilidades interculturales para asegurar que la experiencia SIIC 2013 tuviera un gran impacto para todos los participantes. Y con gran satisfacción podemos decir, ¡lo logramos!

El aprendizaje intercultural es algo que nunca termina. Y creo que este hecho es justamente lo que nos genera pasión por nuestra profesión. Cada nuevo encuentro intercultural es una aventura llena de grandes desafíos y también de grandes oportunidades. Descubrir lo que había detrás de cada persona fue toda una experiencia que nos llenaba de emociones y de nuevas ideas para procesar, lo que a su vez, nos llevó a descubrir más de nosotros mismos, y muchas veces, a sorprendernos de manera grata.

Cada uno de nosotros eligió distintos caminos para recorrer esta experiencia, lo cual fue una decisión difícil, ya que todos queríamos recorrer todos los caminos. Pero no es algo que nos preocupe por ahora, ya que sabemos que el aprendizaje intercultural es algo que hace parte de nuestro día a día y que hemos tenido la oportunidad de estar junto a los mejores.

El camino que yo decidí recorrer estuvo lleno de experiencias positivas. El liderazgo de Janet Bennett me hizo reflexionar aún más sobre lo importante que es lograr una conexión intercultural con tu equipo de trabajo y sobre la importancia de los pequeños detalles, cosas que a veces dejamos de lado. Con Gordon Watanabe confirmé que he dado un paso adelante en el desarrollo de mi Inteligencia Cultural y que mi rol como formadora y consultora intercultural tiene un impacto real y significativo en los equipos con los cuales trabajamos en Iceberg Inteligencia Cultural. Con Jonamay Lambert descubrí increíbles métodos para facilitar el aprendizaje intercultural y el desarrollo de habilidades interculturales en nuestros clientes, lo que a su vez me permitió descubrir e interpretar nuevos comportamientos de las personas desde el punto de vista cultural, gracias a la diversidad que estaba presente en nuestro grupo de trabajo. Con Terrence Brake, me hice mucho más consciente de la responsabilidad que tenemos como consultores interculturales y de que la inclusión es también un elemento clave de los equipos virtuales. Gracias a él, he adquirido una gran variedad de herramientas para transformar el trabajo y la comunicación virtual de nuestros clientes en experiencias interculturales memorables que optimicen la motivación y la calidad del trabajo en equipo. Además de estos y otros importantes personajes que estuvieron a cargo de nuestras sesiones de entrenamiento, quienes aprendieron junto a nosotros también desempeñaron un rol fundamental en nuestro propio aprendizaje.

Hoy sabemos que luego de esta experiencia somos mejores profesionales interculturales, y que ahora hacemos parte de esta gran familia que conforma el Summer Institute for Intercultural Communication. Gracias a Janet Bennett a nuestros coordinadores, a nuestros profesores y a todos los fellows por hacer parte de esta maravillosa experiencia.

Shirley Saenz

Describir, Interpretar, Evaluar.

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¿Cuántas veces nos hemos equivocado juzgando o prejuzgando una actitud o una conducta diferente a la nuestra? ¿Cuántas veces nos habremos perdido de conocer mejor a personas porque lo que vimos creíamos que estaba mal?

Cuanto más nos relacionamos con personas diferentes, más estrategias debemos articular para poder conocerlas mejor. Muchas veces no basta con tener buenas intenciones y creer que la tolerancia y una mente abierta serán suficiente porque finalmente ¿qué significa tener una mente abierta? Quienes estamos en contacto con personas culturalmente diferentes muchas veces debemos alejarnos emocionalmente de las cosas que nos suceden en esas interacciones y reflexionar objetivamente. Dicen que no hay nada más difícil en las personas que ser objetivas cuando nos sacan de nuestra zona de confort –zona que indudablemente está proporcionada por las situaciones y relaciones conocidas y familiares-, ya que lo emocional sale en nuestra defensa cuando nos encontramos incómodos o poco confortables.

Janet Bennett (Directora del Intercultural Communication Institute) propone un método para lograr distinguir y alejarnos, aunque sea un instante, de los juicios emocionales ante una situación, conducta o inclusive objeto diferente a lo acostumbrado. El método se llama Describir, Interpretar, Evaluar (DIE, del inglés Description, Interpretation, Evaluation), y consiste en lo siguiente: cada vez que nos enfrentemos o estemos en relación a una conducta o situación poco familiar o ajena a lo habitual, se propone seguir los siguientes pasos

1- Describir: describir lo que está sucediendo, puramente desde la objetividad. La objetividad se logra con sustantivos, yendo desde lo más particular sin llegar a lo general. Describiendo personas involucradas, palabras literales que han sido dichas, sin abundancia de adjetivos.

2- Interpretar: en esta segunda instancia nos paramos un poco más cerca de lo que nosotros pensamos sobre lo que está sucediendo. ¿Por qué? es una de las preguntas más frecuentes. Es la hora de elaborar hipótesis sobre la situación. Se suele recomendar elaborar dos o tres hipótesis para confirmar o refutar con el tiempo.

3- Evaluar: cómo me siento al respecto. En esta tercera instancia es cuando le damos participación a nuestras emociones y sentimientos. La pregunta que suele ser rectora es ¿Cómo me siento al respecto? Al ponernos en el medio de la situación en esta instancia, ya podemos involucrarnos personalmente porque los pasos anteriores nos permitieron tomar distancia.

Al realizar una elaboración acabada de lo sucedido, en caso de sentirnos mal o a disgusto, será importante determinar el por qué de ese sentimiento. Conocernos a nosotros mismos, nuestras limitaciones personales y determinantes culturales nos ayudará a sortear obstáculos (que en la mayoría de los casos son cognitivos) y posiblemente con el tiempo, dejemos de perdernos de oportunidades sólo porque alguien nos cayó mal. Distinguir lo que pasó de lo que me pasó a mí es imprescindible.

Este ejercicio nos sirve tanto para nuestras interacciones con personas de culturas nacionales diferentes o simplemente con personas que vienen de un entorno o contexto que no son las habituales. Si logramos ser un poco más descriptores, dejando las evaluaciones para una instancia posterior, de seguro que lograremos sentirnos más cercano de lo que consideramos lejano y podremos realmente abrir nuestra mente, en vez de simplemente proponerlo como una expresión de deseo.

¿Te animás a poner en práctica el DIE y contarnos cómo te fue y cómo te sentiste?

Mucha suerte con el ejercicio!

Julia Taleisnik
Miembro Fundador de SIETAR Argentina