Mas allá del Mundial

Por Michelle Kort*

Sumergirse en una cultura desconocScreen shot 2014-06-20 at 4.08.22 PMida. Mezclarse con su gente. Aprender un poco de su idioma y compartir algunas de sus costumbres. Bailar al ritmo de su música, saborear su comida. ¿Sentiste alguna vez, en el proceso de aprender y experimentar una cultura, que la cultura misma te bañó de cuerpo entero y cambió una parte de quien eras?

Entre el furor de este mundial, y a medida que nos acercamos al partido de Argentina con Irán, me ha inundado una nostalgia increíble por una cultura que me abrió su corazón de par en par cuando viví en Estados Unidos. Puedo imaginar a mis amigos iraníes reunidos delante del televisor, ansiosos, inquietos. Visualizo sus expresiones y presiento sus expectativas. Fantaseo con la comida que llevarán al encuentro: ensalada Olivier (con papas, pollo y mayonesa), mast-o-khiar (yogurt con especias), kashk bademjan (plato de berenjenas), y queso feta con barbari u otro tipo de pan. Si alguno de mis amigos logró hacer a un lado el estudio para dedicarse a la cocina por varias horas, puede que un plato de kabob (brocheta de carne), kubideh (carne picada con especias) o khoresht (guiso) también forme parte del festín. Quizás las chicas no estén vestidas de punta en blanco para este evento como suelen estarlo, pero seguramente se maquillarán a la perfección. ¡Nunca me veré tan espléndida como lo hacen ellas! Por parte de los hombres, anticipo los chistes que serán dirigidos hacia a mí –la única argentina y no iraní del grupo – respecto al resultado del partido. Escucho sus voces y casi puedo adivinar algunos de los cantitos que cantarán para alentar a su equipo una vez adentrados en el partido.

Y es que hace aproximadamente seis años que los conozco. Hace seis años abrí mi corazón a uno de ellos y a través de él se dio esta increíble aventura y experiencia de ser adoptada, cálida y amorosamente, por una comunidad de hombres y mujeres iraníes, en su mayoría estudiantes de la universidad en donde hice mi carrera de grado. Ahora en Argentina, extraño esa cultura, ese grupo de individuos intelectuales pero sumamente humildes a quienes el deseo de mejorarse académica y profesionalmente los llevó a miles de kilómetros de su tierra natal, de sus familias y amigos. Ese grupo de personas que bajo la imagen estereotipada de su nación a veces duda al momento de revelar su nacionalidad; a veces nombraScreen shot 2014-06-20 at 4.14.03 PMn a su país y contienen la respiración por un momento, no sabiendo bien cuál será la reacción de su interlocutor.

Extraño su generosidad, sus sonrisas, su apreciación por la vida. Extraño la familiaridad del backgammon en las reuniones de fin de semana; la presencia de los frutos secos y las nueces como aperitivo complementario para casi cualquier hora. Y por supuesto extraño el chai (té), tan compañero de los iraníes como el mate lo es para los argentinos. Son tantos los recuerdos gratos: de personas, comidas, objetos, sonidos, melodías, olores, imágenes. Sabía que los iba a extrañar pero creo que no anticipaba esta nostalgia, este espacio vacío que siento en mi corazón como si hubiera perdido una parte de mí misma, de mi propia identidad.

Este sábado 21 de Junio alentaré al equipo argentino; pero estaré pensando en todos ellos –mis queridos amigos iraníes – deseando estrecharles la mano fuertemente y agradeciendo a la vida la oportunidad que me dio de conocerlos… más allá del fútbol.

*De padre argentino y madre estadounidense, Michelle Kort ha vivido su vida dividida entre dos países. Luego de terminar la escuela secundaria en Argentina, Michelle se mudó a EE.UU., donde hizo su carrera de grado y trabajó en el ámbito universitario. Durante ese período de su vida, Michelle conoció a estudiantes de todas partes del mundo y aprendió sobre culturas que hasta ese momento habían sido completamente desconocidas para ella. El siguiente artículo es un reflejo de ello.

¿Querés saber más sobre Irán?

El fútbol en Irán, su relación con la sociedad y la cultura

Cinco claves para entender Irán

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Mejor dilo con un cuento

storyworldHay cuentos populares que tienen vida eterna, que durante siglos y siglos han pasado de boca en boca por nuestros ancetros, y que hoy narramos a nuestros alumnos, hijos y amigos.  Son cuentos que transmiten valores y filosofías de vida.  Que nos enseñan las lecciones aprendidas en el pasado para que seamos mejore personas en el presente y en el futuro.

Y por supuesto, cada sociedad, cada grupo cultural, tiene sus propios cuentos.  Los que han surgido de su propia historia y de sus creencias, y los que manifiestan la máxima expresión de su ser.  Particularmente no encuentro mejor manera de comprender las diferencias culturales, y de enseñar sobre éstas, que haciéndolo a través de los cuentos populares, ya que nos permiten ver las cosas desde otra perspectiva y alcanzar una mejor compresión acerca de la manera que piensan y actúan las personas do otras culturas.

Por ejemplo, «The LIttle Engine that Could» (el trencito que pudo), es un cuento para niños muy popular en los Estados Unidos que nos enseña sobre el valor del optimismo y el esfuerzo a nivel individual.  «No importa cuántos obstáculos encuentres, cree siempre en ti mismo y en tu capacidad para superarlos». De ahí que tanto escuchemos el popular «Yes, I can» o «yes, you can».

Historias como el «Viejo hombre que mueve la montaña» o «El sapo que se convierte en emperador», dos cuentos populares de China, nos enseñan el valor de la sabiduría, de la experiencia, del respeto a los ancestros y del cuidado de la familia generación tras generación.

Estas historias son además una excelente forma de construir puentes entre grupos culturales distintos, ya sea en un contexto académico o laboral, pues las diferencias se ven vencidas por la curiosidad y la predisposición a escuchar los cuentos y los valores del otro.

«El conejito verde», una historia muy popular que se cuenta a los chicos en México, transmite el valor del respeto hacia los padres, la obediencia y el sacrificio para lograr lo que queremos o para que nos vaya bien en la vida.  Y a su vez enfatiza el castigo de no tener en cuenta dichos valores.  También nos enseña que la naturaleza y sus dioses tienen un impacto en nuestra vida.

¿Qué has aprendido de los cuentos populares de otras culturas?,  ¿Como has aplicado ese conocimiento?

Shirley Saenz

El último lugar donde esperaría tener un shock cultural

El concepto del shock cultural es bastante familiar entre interculturalistas y personas que han viajado alguna vez a otro país. Por lo general, suele existir suficiente consciencia sobre sus consecuencias reales en los expatriados, sus familias y las organizaciones involucradas en el proceso. Por esta razón, cada vez es más común tomar medidas concretas para revertir, o al menos mitigar el shock cultural: desde evaluación de candidatos, a entrenamiento cultural, coaching, etc.

Sin embargo, muy poca atención se ha prestado a cuestiones culturales cuando las organizaciones reubican a empleados dentro de un mismo país. Y no es que el shock cultural doméstico sea algo desconocido. Los desafíos que puede enfrentar un pueblerino repentinamente trasladado a la gran ciudad de Buenos Aires, sólo pueden compararse con los de un citadino mudándose a un humilde poblado rural. De hecho, el shock cultural doméstico suele tratarse más como un chiste que como un problema real. ¿O acaso nunca has escuchado bromas de tus colegas con el santiagueño, cordobés o correntino que acaba de llegar a Capital Federal? El tema es más sensible de lo que aparenta, porque, como si se tratase de un expatriado internacional, también tiene el potencial de hacer fracasar la reubicación.

choque-culturalLamentablemente, aunque aún no existen estudios numéricos sobre las asignaciones domésticas fracasadas por cuestiones de shock cultural, los comentarios y anécdotas de clientes y expatriados internos demuestran su existencia.

El shock cultural es el fenómeno psicológico y fisiológico que ocurre cuando los individuos conviven con diferencias culturales que desafían sus creencias, sus expectativas y hasta su identidad. Y este fenómeno es real tanto para mudanzas dentro de un país como fuera de este. En ambos casos el reubicado puede encontrarse con diferencias en creencias, conductas, actitudes y protocolos.

El shock cultural doméstico tiene más posibilidades de crecer si la mudanza conlleva la combinación de varios elementos que implican diferencias, tales como: geografía (ej: de norte a sur o del mar hacia las montañas) y economía (ej: de área rural a urbana). Entonces, un traslado de algún pequeño pueblo de Formosa a Buenos Aires, demandará ajustes significativos. Y al igual que el shock cultural internacional, si los asignados son acompañados por su familia, los efectos se incrementan exponencialmente, ya que cada miembro de la familia estará experimentando sus propios desafíos culturales.

Paradójicamente, el shock cultural internacional es más agudo en lugares que aparenten ser relativamente familiares. ¿Por qué? Porque el alcance y escala de las diferencias en estos lugares “familiares” es mucho más que la esperada. Si uno no espera encontrar diferencias, muy raramente se preparará adecuada mente para enfrentar diferencias inexistentes. El resultado suele ser catastrófico. Algo similar sucede con las reubicaciones domésticas. Mientras la similitudes lingüísticas y culturales son más predominantes en las mudanzas domésticas, de alguna maneras nos ciegan sobre el impacto de las diferencias que existen y que podrían ser hasta más profundas que en el exterior.

La mejor manera de describir este trastorno nacional es “sorpresa cultural”. Incluso las diferencias más pequeñas son capaces de generar estrés. Y es hora de admitir que las personas en un mismo país no son iguales y que puede resultar muy costoso para la organización si no gestionan estas diferencias de manera adecuada.

Marcelo Baudino

Una historia personal, ¿Que significa el shock cultural?

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La primera vez que llegue a Australia a la edad de 16 años para tomar algunas clases en el secundario (preparatoria) y vivir con una familia anfitriona estaba por las nubes con todo, y cuando digo todo es todo. Cuando el avión aterrizó en Sidney estaba tan emocionada de haber llegado finalmente a Australia, algo que había estado planeando por meses.

Sin embargo, este sentimiento no dura para siempre, y yo estaba a punto de experimentarlo. Luego de dos meses las cosas comenzaron a sentirse raras, las diferencias se hicieron más aparentes. Comencé a extrañar a mis amigos y familiares cada vez más y más. Pensamientos frustrantes se volvieron cada vez más populares en mi cabeza “Nadie me entendía realmente” “mi ingles no era suficientemente bueno” “ojala la gente pudiera hablar alemán por un día” “porque es imposible encontrar pan como el que hacían en Alemania” “desearía que el transporte público funcionara de la misma manera que en casa” y así seguía. Estos pensamientos eran por supuesto altamente improductivos y no ayudaban. Pero estos pensamientos son parte de un proceso y encabezan la “fase de negociación”. Sentimientos de ansiedad saldrían de mí sin explicación aparente.  La melancolía dominaba mis noches. Por supuesto no era así todo el tiempo “sentimientos de entusiasmo se tornarían en desorientación y frustración”.Las fases no están claramente marcadas, cada fase engancha con la próxima y algunas veces la sensación es de hacer dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás.Mucha gente confunde el término shock cultural con la fase de sentirse disconforme, la confusión, la frustración, la nostalgia antes de adaptarse a la cultura extranjera. Sin embargo el shock cultural es mucho más, también incluye la etapa de las primeras semanas o meses llamada “fase de enamoramiento” donde todas las nuevas experiencias y aspectos culturales tales como la forma de vida y la interacción con otros por medio de la ropa, la música y la comida aparentemente exótica son tomados con felicidad. Te encuentras, por así decirlo, vistiendo unos anteojos culturales que te hacen ver todo color de rosas mientras flotas en una nube cultural.Pero, aunque todos los estudiantes de intercambio habíamos participado en un día de integración, ninguna preparación podría haberme hecho esquivar el inevitable shock cultural que estaba por experimentar, y estoy agradecida de no haberlo estado.

Quiero señalar que el efecto del shock cultural es diferente en cada uno y puede resultar en diferentes comportamientos y sentimientos. El timing entre las diferentes fases también varía mucho de persona a persona. Una cosa es segura: el shock cultural es inevitable y aceptarlo es el primer paso hacia el ajuste a una nueva cultura.Las cosas comenzaron a tener sentido y yo entendí la cultura australiana  cada vez mejor y mejor (al menos la cultura que vivía junto a  mi familia anfitriona y mi secundario en Sidney) esto fue un gran ruptura personal. Cada día me sentía más y más cómoda con mi nueva casa. Adopte muchos rasgos nuevos mientras mantenía algunos viejos de mi país de origen. A menudo me refería a mí misma como poseedora de una doble nacionalidad. Este proceso que ocurrio durante los últimos meses en el extranjero lo llamo “fase Master”. El momento más feliz fue cuando una querida amiga remarco “Ahora sos australiana, sos como nosotros”. Ella sabía lo que decía, acaso no me había visto transformarme de una tímida alemana que apenas podía seguir la conversación en una hablante fluida y bicultural australiana-alemana?Con los próximos meses fuertes sentimientos de pertenencia fueron superando aquellos sentimientos de desplazamiento y nostalgia. Desarrolle mi propia rutina, aprendí a adaptar el estrés con varias técnicas e hice nuevos amigos. Tuve una lenta entrada a la “fase de ajuste”. Había aprendido que esperar de la mayoría de las situaciones, había adaptado mi propio comportamiento y aprendido a apreciar nuevas formas de pensamiento y actitudes. Mi ingles mejoro dramáticamente, no solo mi vocabulario se expandió significativamente sino que también pensaba y soñaba exclusivamente en inglés. Durante esos meses desarrolle un interesante patrón de sueño de aproximadamente 14 horas seguidas. Mi mente necesitaba tiempo para recuperarse luego de experimentar tantos desafíos durante el día: hablando inglés, vistiendo  diferente, yendo a clase, haciendo nuevos amigos, observando y procesando las diferencias, ajustando mi propio comportamiento, analizando el significado de lo que la gente decía y traduciendo eso en algo que pudiera entender y responder apropiadamente.

Quitate el miedo

Este es mi granito de arena, aquello que me ayudo a mí a lidiar mejor con el shock cultural: Intenta superarte y crear nuevos vínculos. Habla inclusive cuando lo hagas con errores. Desarrolla una rutina. Pensá acerca de cómo combatís con el estrés en casa y trata aplicarlo en la nueva cultura: practicar Yoga, hacer deportes, salir a caminar, hablar con amigos. Trata de mantenerte positivo y ver los buenos aspectos en todo. Los pensamientos negativos son un círculo vicioso y pueden tirarte abajo rápidamente. Además, reírte de vos mismo o de cualquier cosa que te frustre (el humor nos ayuda a salir de situaciones no gratas). Siempre recuerda que podemos aprender de esto? No intentes negar los aspectos positivos de la otra cultura, a veces existe una razón válida detrás de porque las cosas son hechas de cierta manera. Date cuenta de que esto no significa que debas renunciar a todo lo que eres y en todo lo que crees. Esto simplemente abrirá  tus horizontes y ayudará a negociar entre las diferentes culturas.
Personalmente la mejor parte es el contacto cotidiano que aun mantengo con mi familia anfitriona con la que me hospede hace ya 10 años atrás. Los visité nuevamente con mi mamá y ellos me visitaron en Europa y pronto vendrán a visitarme a BsAs donde vivo actualmente. Estoy muy agradecida por su amistad y hospitalidad mientras atravesaba mi shock cultural (seguro no fue fácil) Su ilimitada generosidad fue un increíble modelo a seguir y me convenció de hospedar a mi propio estudiante de intercambio cuando sea mayor.Yo creo que si logras adquirir esas habilidades interculturales durante el shock cultural los sentimientos de desconexión y ansiedad no serán en vano. Y tal vez, si todos hiciéramos un intercambio de algún tipo viviríamos en un mundo más comprensivo y pacífico.

Por Judith Enders

Una de esas experiencias que te marcan la vida

Ser elegidos como Fellows para el Summer Institute for Intercultural Communication 2013, ha sido un nuevo evento trascendental en nuestras vidas. El pasado 3 de julio, nos dimos cita en el Reed College en Portland, OR, un grupo de más 30 personas que llegábamos de distintas partes del mundo. Ni el jet lag ni el estar lejos de nuestras familias, nos impidió iniciar esta experiencia con todo el entusiasmo, alegría y sentido de aventura que toda experiencia internacional presupone para cada uno de nosotros. Así que allí estábamos, listos para hacer parte del SIIC 2013, listos para ser parte de una historia de más de 37 años, en la que profesionales y académicos interculturales se reúnen cada año para recargarse de energía, confirmar su compromiso con el entendimiento intercultural en el mundo, compartir sus experiencias, y por supuesto, aprender de los mejores.

SIIC 2013

Bajo la visión y dirección de Janet Bennett, directora ejecutiva y co-fundadora del Instituto de Comunicación Intercultural (ICI), la coordinación y acompañamiento incondicional de Jill Chesley, y las enseñanzas de Gordon Watanabe sobre “Personal Leadership”, seríamos los anfitriones, y de alguna manera, los protagonistas de esta nueva edición del SIIC que acogió a más de 500 participantes de todo el mundo. Fueron tres semanas de trabajo en equipo intenso, en las que este grupo de Fellows que reunía más de 300 años de experiencia y más de 90 países visitados, tuvo que poner en práctica sus habilidades interculturales para asegurar que la experiencia SIIC 2013 tuviera un gran impacto para todos los participantes. Y con gran satisfacción podemos decir, ¡lo logramos!

El aprendizaje intercultural es algo que nunca termina. Y creo que este hecho es justamente lo que nos genera pasión por nuestra profesión. Cada nuevo encuentro intercultural es una aventura llena de grandes desafíos y también de grandes oportunidades. Descubrir lo que había detrás de cada persona fue toda una experiencia que nos llenaba de emociones y de nuevas ideas para procesar, lo que a su vez, nos llevó a descubrir más de nosotros mismos, y muchas veces, a sorprendernos de manera grata.

Cada uno de nosotros eligió distintos caminos para recorrer esta experiencia, lo cual fue una decisión difícil, ya que todos queríamos recorrer todos los caminos. Pero no es algo que nos preocupe por ahora, ya que sabemos que el aprendizaje intercultural es algo que hace parte de nuestro día a día y que hemos tenido la oportunidad de estar junto a los mejores.

El camino que yo decidí recorrer estuvo lleno de experiencias positivas. El liderazgo de Janet Bennett me hizo reflexionar aún más sobre lo importante que es lograr una conexión intercultural con tu equipo de trabajo y sobre la importancia de los pequeños detalles, cosas que a veces dejamos de lado. Con Gordon Watanabe confirmé que he dado un paso adelante en el desarrollo de mi Inteligencia Cultural y que mi rol como formadora y consultora intercultural tiene un impacto real y significativo en los equipos con los cuales trabajamos en Iceberg Inteligencia Cultural. Con Jonamay Lambert descubrí increíbles métodos para facilitar el aprendizaje intercultural y el desarrollo de habilidades interculturales en nuestros clientes, lo que a su vez me permitió descubrir e interpretar nuevos comportamientos de las personas desde el punto de vista cultural, gracias a la diversidad que estaba presente en nuestro grupo de trabajo. Con Terrence Brake, me hice mucho más consciente de la responsabilidad que tenemos como consultores interculturales y de que la inclusión es también un elemento clave de los equipos virtuales. Gracias a él, he adquirido una gran variedad de herramientas para transformar el trabajo y la comunicación virtual de nuestros clientes en experiencias interculturales memorables que optimicen la motivación y la calidad del trabajo en equipo. Además de estos y otros importantes personajes que estuvieron a cargo de nuestras sesiones de entrenamiento, quienes aprendieron junto a nosotros también desempeñaron un rol fundamental en nuestro propio aprendizaje.

Hoy sabemos que luego de esta experiencia somos mejores profesionales interculturales, y que ahora hacemos parte de esta gran familia que conforma el Summer Institute for Intercultural Communication. Gracias a Janet Bennett a nuestros coordinadores, a nuestros profesores y a todos los fellows por hacer parte de esta maravillosa experiencia.

Shirley Saenz

Una referencia de prestigio para las competencias interculturales.

UNESCO“Debemos promover una visión positiva de la diversidad cultural y avanzar con la alfabetización cultural a través del aprendizaje, de los intercambios y el dialogo. Esto es esencial para pelear contra la discriminación el prejuicio y el extremismo. La diversidad cultural y la alfabetización cultural son fuerzas esenciales en la renovación de nuestra sociedad”.
Irina Bokova, UNESCO Director-General

Recientemente, la UNESCO ha publicado un estudio que ofrece un marco conceptual y operacional sobre las competencias interculturales. El mismo presenta un enfoque de cobertura de la diversidad cultural que exige un rango de competencias más amplio. Las interacciones interculturales se han convertido en una característica constante en la vida moderna, incluso en las sociedades más tradicionales. Argentina y el resto de los países de América Latina no se encuentran exentos de esta realidad. Esto plantea una creciente conciencia a nivel político, social e institucional sobre la necesidad de desarrollar competencias interculturales que ayude a los individuos a negociar los límites culturales a través de sus encuentros y experiencias personales.

En el reporte, la UNESCO define a las competencias interculturales, como las habilidades para navegar diestramente entornos complejos marcados por una creciente diversidad de personas, culturas y estilos de vida. En otras palabras, las habilidades para desenvolverse efectiva y apropiadamente cuando se interactúe con otros que son lingüística y culturalmente diferentes a uno mismo. El estudio lleva sus percepciones más allá de sólo la educación formal; también contempla a las nuevas generaciones de ciudadanos cibernéticos, quienes se enfrentan a una enorme cantidad de oportunidades para inmiscuirse en conversaciones globales.

¿Por qué son las competencias interculturales necesarias en el mundo globalizado de hoy? ¿Por qué serán incluso más importantes en el futuro? ¿Cuál es el rol que cumplen, o deberían cumplir, en moldear este mundo? Estas son algunas de las cuestiones que se analizan en el estudio. El reporte, está directamente en sintonía con una investigación reciente realizadas por las firmas Booz Allen Hamilton, Ipsos Public Affairs y el British Council. Estas empresas han logrado demostrar que si bien la educación formal y las competencias tradicionales siguen siendo importantes en el capital humano, ha surgido un creciente interés en reclutar profesionales que sean capaces navegar en contextos laborales multiculturales. La firma Cultural Detective ha creado un muy buen resumen de esta investigación en el siguiente video:

La evidencia sobre la relevancia del desarrollo de competencias interculturales nunca ha sido tan contundente. Bajo este escenario, SIETAR se presenta como una alternativa de expertos en el desarrollo de estas competencias vitales para el siglo XXI. Como plantea la UNESCO, es de importancia crítica la oferta de suficientes oportunidades de aprendizaje formal o informal de calidad para todos, de manera que adquieran las competencias interculturales requeridas para vivir exitosamente en la complejidad moderna del nuestro mundo heterogéneo.


Autor
: Marcelo Baudino

Huellas religiosas en el ámbito empresarial

Las creencias religiosas afectan la manera en que las personas se relacionan tanto a nivel social como empresarial. Son herramientas muy valiosas que sirven para reforzar, preservar y transmitir los valores primordiales que han surgido dentro de un grupo o comunidad a lo largo de su historia. Conocer las creencias religiosas de los grupos o personas con los cuales interactuamos, y comprender como éstas se trasladan al ámbito empresarial, es crítico para desarrollar relaciones sólidas con nuestros colegas o clientes de otras culturas. Veamos cómo las creencias y valores religiosos impactan en distintas prácticas empresariales:

Toma de decisiones

La jerarquía, las estructuras y las relaciones de poder en el trabajo están influenciadas por valores culturales y religiosos de una sociedad. Los taoístas, que prevalecen la armonía en el trabajo, promueven las decisiones basadas en el consenso, mientras que el confucianismo, que define claramente las relaciones de jerarquía entre las personas, promueve que las decisiones sean tomadas por la persona de mayor rango jerárquico. En China, donde la cultura ha sido ampliamente influenciada por estas dos corrientes de pensamiento, las decisiones tienden a ser tomadas por consenso y dentro de una fuerte estructura jerárquica corporativa. Este caso nos muestra la posibilidad de conciliar enfoques y valores opuestos que surgen de diferentes creencias religiosas. Por otro lado, el protestantismo ha promovido la igualdad de derechos, obligaciones y responsabilidades entre los individuos, lo que hace que por ejemplo en Estados Unidos, el país con mayor número de protestantes, la toma de decisiones suela ser descentralizada y delegada en diferentes personas, quienes a su vez son exclusivamente responsables de las consecuencias de las decisiones que han tomen.

Promociones y desarrollo profesional

Identificar un empleado que merezca ser promovido en su carrera profesional, puede ser un poco más difícil cuando se está dentro de un contexto hindú, ya que si bien los trabajadores hindúes se esfuerzan por ser excepcionales, por lo general no lo harán para sobresalir y distinguirse de los demás trabajadores. Algo muy similar suele suceder con aquellos grupos que han sido influenciados por las ideas taoístas, confucianistas, y hasta cierto punto, budistas. El concepto de armonía grupal es algo que se traslada a las relaciones de trabajo, ocasionando que las personas tiendan a sentirse motivadas por su grupo en lugar de responder a incentivos individuales. Su éxito se mide en función del éxito y el progreso del grupo en el cual trabajan. En contraste, los valores protestantistas promueven el esfuerzo individual como única condición para ganar el reino de los cielos, por lo que en general, el ambiente laboral estadounidense tiende a ser bastante más competitivo. El objetivo es sobresalir y distinguirse de los demás.

Negociaciones

Mientras que un debate agresivo permite lograr buenos resultados en una sociedad judía como Israel, seguramente no va a funcionar en una sociedad que respeta la sutileza y los matices como la hindú. En un ambiente influenciado por el taoísmo, es mejor evitar hacer hincapié en lo innovador y original de la propuesta, ya que esto podría atentar de cierta manera contra los valores de la contraparte. Las influencias taoístas hacen que las personas, en lugar de promover una nueva metodología, promuevan propuestas en las que se conserven las metodologías existentes pero que contribuya a su mejora continua. Los aprendizajes y desarrollos del pasado son muy apreciados y respetados bajo este tipo de contextos. Por otra parte, cuando estés en frente de un equipo de negociación chino, no sería aconsejable que dirijas la presentación y los argumentos de tu propuesta, especialmente a quienes sean o al menos parezcan ser los tomadores de decisiones. Al ser China una sociedad que prevalece la armonía de las relaciones dentro de un grupo, hacer esto puede parecer grosero y generar desconfianza en los tomadores de decisiones.

 Propuestas económicas

Tener en cuenta la influencia de la religión en las prácticas financieras, puede marcar la diferencia a la hora de impresionar u ofender a la contraparte. Es importante conocer que la ley islámica prohíbe cobrar intereses por un préstamo o cualquier otra transacción financiera. Sugerir el cobro o ganancia de interés en una propuesta, puede llegar a significar la pérdida del negocio. Existe un consenso generalizado entre los economistas musulmanes acerca de que la riba (prohibición que menciona la ley islámica) no se limita a la usura sino que comprende también los intereses. Además, todo pago predeterminado por encima del monto real está prohibido, el prestador debe participar en las ganancias o pérdidas originadas en el emprendimiento para el cual el dinero ha sido prestado, y las inversiones deben apoyar solamente prácticas o productos que no estén prohibidos, o incluso desaconsejados, por el Islam.

¿Qué otras prácticas o costumbres empresariales crees que son influenciadas por valores y creencias religiosas?

Por Shirley Saenz

Miembro de SIETAR Argentina

Recetas del mundo: Apfelstrudel

Apfelstrudel¿Que es ese dulce con el nombre tan rarito que tiene? Traducido al español aclara bastante lo que es,   un «remolino de manzana» es un rollo horneado elaborado a base de una fina masa rellena de manzana. Se puede disfrutar solo o acompañado de una crema o de helado de vainilla.

Los incluyo también el enlace a un video de Youtube en el que preparan el Apfelstrudel. Aunque pensás que al ser en alemán no entendés nada, puede ser de gran ayuda en la parte de estirar la masa y en el enrollado del Apfelstrudel. La receta es bastante similar a la que te presentamos ahora y así podes aprovechar de la teoría en español y de la práctica alemana. Ya nos vas a comentar como te fui y si te gustó!

http://www.youtube.com/watch?v=svBu6zDjxKs

Ingredientes:

Para la masa:
300 grs. de harina (normal)
1 pizca de sal
1 y 1/2 cucharada de aceite neutro
Agua templada (mas o menos 100 ml)
1 huevo

Para el relleno:
90 grs. de manteca
80 grs. de pan rallado
1 kg. de manzanas
80 grs. de azúcar

1 cucharadita de canela
pasas de uvas
1 cucharada de ron negro

Terminación:
Harina para trabajar
Papel o manteca para la bandeja del horno
Huevo (solo la yema) o manteca para pintarlo
Azúcar glas para espolvorearlo al servir

Preparación:

Apfelstrudel 2De la masa:

Tamizar la harina sobre la mesa de trabajo, haciendo un hueco en el centro (como el cráter de un volcán), echar en éste la sal, el aceite (1 cucharada y media), el huevo y mezclar añadiendo agua templada tanto como se necesite, hasta que quede una masa blanda de consistencia media. Enfriar la masa amasando y golpeándola (echar, tirándola fuerte contra la mesa unas 100 veces entre medias del amasado) durante 15 minutos (poner reloj) hasta que se forme una masa lisa y brillante. Al cortarla se le ven pequeñas burbujas.

Formar una bola y pintarla con aceite. Dejarla reposar unos 30 minutos tapada (sobre la mesa de trabajo tapada con un bol) . En el tiempo de reposo pasamos a preparar el relleno.

El relleno:
Echar las pasas en agua templada y lavarlas, secarlas y dejar macerar con el ron hasta que se necesiten. Pelar las manzanas y cortarlas en cuartos, filetear (rodajitas finas).
Derretir el 1/4 de la manteca de la receta en el fuego, reservar en un recipiente aparte y dejar enfriar. En la misma sartén poner el resto de la manteca (3/4), derretir y tostar (dorar) el pan rallado.

Volvemos con la masa:
Sin volver a amasar, y sobre un paño de cocina espolvoreado con harina (muy poquita), extenderla con el rodillo.

Meter las manos por debajo de la masa (entre la masa y el paño), de tal forma que las palmas den al paño y el reverso de las manos a la masa (manos boca abajo) y estirarla con el reverso de las manos poco a poco y en todas las direcciones, hasta que sea como un velo de fina (poder leer un periodico a traves de ella). Aunque parezca imposible hacerlo, ¡se puede! Dejarla sobre el paño y recortar los extremos, que serán algo más gorditos, evitando así que nos queden crudos los extremos de la masa al hornear luego el Apfelstrudel.

Vuelta al relleno:
Mezclar la canela con el azúcar y agregar mezclando a las manzanas.
Añadir a las manzanas las pasas escurridas.
Mezclar parte del pan rallado tostado con las manzanas-pasas-azúcar-canela.
Si las manzanas son muy ácidas agregar mas azúcar.

Hacer el rollo o strudel:
Con la manteca derretida y fría pincelar la masa.
Espolvorear sobre ella pan rallado que nos queda.
Colocar la mezcla de las manzanas por toda la superficie de la masa, dejando libre un marco de unos 4-5 centímetros.

Doblar los bordes (derecha e izquierda) de la masa sobre la mezcla de las manzanas y enrollar con ayuda del paño de cocina, al mismo tiempo se van doblando los bordes de la masa hacia dentro (como haciendo un paquete) .
Colocar sobre una fuente de horno (engrasada o con papel) y pintar con huevo (la yema) o con manteca derretida.
Meter al horno precalentado 180 grados aprox. 30 min (mirar de vez en cuando)

Sacar y espolvorear con azúcar glas. Se puede servir caliente o frío, con o sin salsa o helado de vainilla.

Autor: Grit Eberhardt, Coach Personal y Organizacional (geb.coaching@gmail.com)

No hace falta ir muy lejos

Cuando nos referimos a la comunicación intercultural habitualmente pensamos primero EN una comunicación entre dos personas de dos países distintos.

Más nos alejamos de nuestras casas más nos parece obvio que nos vamos a encontrar con gente que habla otras idiomas, y que eso define que son de otras culturas. Pero no hace falta cruzar una frontera nacional para encontrarse con culturas ajenas, no hace falta de ser de otra nacionalidad y hablar otro idioma para vivir una situación intercultural. La comunicación intercultural la podemos encontrar en nuestro propio país, nuestra ciudad, o en el barrio en lo cual vivimos. Es más – la podemos encontrar en nuestra propia familia.

No voy a entrar ahora en una descripcion acerca de la definición de la palabra “cultura” ya que existen más de 150 definiciones y muchos trabajos científicos que se dedicaron a analizar y explicar lo que significa “cultura”. Lo que si quiero hacer es resaltar que lo que llamamos “cultura” esta basado EN un sistema de valores que siempre puede variar. Ya que es un sistema creado por el ser humano, y por eso, corresponde a un proceso dinámico que nace en la interacción. Este sistema de valores nos permite de registrar, evaluar y actuar.

Entonces, como distinguir una cultura de la otra? Donde empieza y donde termina una cultura? No hay una sola respuesta a esa pregunta porque la definición varía dependiendo de quien la haga. Yo como alemana, por ejemplo, definiría mi propia cultura de una forma distinta de como lo haría un argentino que tiene la mirada desde una posición externa. Algunas de las principales características que usamos, en general, para definir una cultura son el idioma, los valores morales, las costumbres de la convivencia y la estructura social de una sociedad.

La “Cultura” hoy ya no corresponde a una “cultura nacional”, porque las sociedades modernas  son multiculturales y influenciadas por distintos estilos de vida que se entrecruzan de forma real y virtual.

La Argentina como ejemplo nos muestra un país donde distintas sociedades culturales se encontraron en un mismo territorio geográfico y empezaron a coexistir. No muestran una homogeneidad nacional, pero son el reflejo de muchos grupos étnicos y culturales que se encontraron unidas en un mismo territorio geográfico. Ya en este nuevo territorio se tienen que adaptar creando nuevas costumbres, como la cultura culinaria del famoso asado argentino. La carne era la comida que más fácil se conseguía y que terminó siendo hoy el plato principal del Argentino que disfruta los domingos en familia, aunque su origen se italiana, española, alemana o inglesa.

A pesar de la existencia de costumbres como la del asado, no se puede hablar en definitiva de una cultura nacional argentina porque las formas de vivir que solemos tener hoy no cambian drásticamente cuando vamos a Uruguay o Brasil. A tal punto que un alemán podría llegar a identificarse con modales y formas de ser que encuentra en su amigo argentino y vice versa. Eso puede pasar por el simple hecho de que las culturas, antiguamente separadas por nacionalidad, se transformaron hoy en una cultura global interdependiente, que une a distintas culturas nacionales construyendo sobre las similitudes y no sobre las diferencias. En la era de la globalización casi no existen más culturas totalmente aisladas, como por ejemplo la de Korea del Norte o algunas culturas autóctonas en Brasil, estamos hablando de no más de dos por cientos de la población mundial.

Volviendo entonces a preguntarme donde empieza y termina una cultura y así saber cuando tengo una comunicación intercultural llego a la siguiente conclusión: Una comunicación intercultural la puedo encontrar cuando voy a cenar con mi prima alemana, que vivió toda su vida en el mismo pueblo en el norte de Alemania. Siendo yo de la misma familia y cultura que ella, pero además con una cultura más viajera, es muy probable que yo elegiría un plato del menú que me hace descubrir nuevos gustos y me hace viajar, mientras que la elección de mi prima será un plato ya conocido por ella. Intercambiaremos en esta cena nuestros distintos puntos de vista sobre el sistema de valores que cada una de nosotras eligió para nuestra vida. Dos alemanas de una misma familia viviendo en dos culturas distintas, manteniendo una comunicación intercultural.

 

Esther-Marie Merz

Miembro fundador SIETAR Argentina

 

Handle with care- El humor en las culturas

Nicolás es del país imaginario “Oltarandia” y se encuentra asignado a un país imaginario “Tohed”.  El lidera a un equipo de diez personas y para compenetrarse mejor, en una reunión informal empieza a contar un chiste. Ninguno de sus colaboradores lo entendió y hasta algunos se rieron por compromiso.  Nicolás en su afán de reparar este vacío, vuelve a contar otro y tampoco es entendido y esta vez nadie se rió. Sintiéndose inadecuado, cambió de tema.   Esto afectó luego la cohesividad en el grupo donde empieza a sentir que no encajaba. Nicolás, sin tener una explicación, comienza a sentir que su humor se empieza a apagar.

Por otro lado, Gerardo que es del país imaginario “Sbangerandia” se encuentra asignado a un país imaginario “Epelek”. El lidera a un equipo de diez personas y para comprometerse mejor, en una reunión formal empieza su discurso claramente planteando situaciones por resolver y en algunas partes donde no encuentra una solución, termina su intervención con unos planteamientos impredecibles como para relajar a la audiencia.  Sus colaboradores se asombran, se miran entre ellos, y empezaron a sonreír y luego a reír.  Esto alivió la tensión del momento y de manera relajada surgieron nuevas ideas.  A medida que pasaba el tiempo, Gerardo logró conectarse con la gente desde un lugar más humano e inclusive, la resolución de conflictos fue mucho más fácil.

El humor es gran parte de la vida de la gente y solemos pensar al humor como una actividad light y divertida, pero en realidad, en su esencia, es un tema serio, emocional, cognitiva y de consecuencias sociales.   El humor es parte de la vida humana, que es usada para comunicarse con la gente, para manejar el estrés y problemas de la vida  y, sin duda,  está asociado con la salud física y emocional.

En el mundo intercultural, el humor es usado como un poderoso discurso para romper el hielo, crear relaciones o relajar una situación tensa.  Pero la idea de divertido, chistoso, gracioso no es fácilmente traducible en un contexto específico cultural.  Por ello, algunas bromas, chistes no son fácilmente percibidos o entendidos, incluso hasta llegan a ser ofensivos.   Recordemos que el humor no necesariamente es un show para contar chistes. Es algo más profundo.

El humor tiene tres teorías básicas

a)      La teoría de la Incongruencia, cuando el humor se usa como respuestas a la ambigüedad, una cosa imposible, irrelevante o inapropiada, que rompe inesperadamente un pensamiento.

b)      La teoría de la Superioridad, cuando los sentimientos de agresividad se canalizan a través del humor  o cuando se crea supremacía sobre otros tales como el sarcasmo y la sátira

c)      La teoría del Alivio, cuando el humor permite liberarse de la energía negativa o sentimientos de represión.

El humor talvez sea la habilidad más desafiante del tema intercultural porque hay que saber decodificar las cuestiones del lenguaje y conexiones que no son fácilmente palpables, tales como saber en qué contexto, en qué momento y la intención.  Por eso el humor puede fallar porque estos elementos son malinterpretados.  Por ello, una broma, un chiste, uns anécdota puede ser inapropiada, ofensiva o insignificante.   Todo esto conforma “el sentido del humor” que requiere a dejar las conclusiones lógicas, nuestro propio sistema de creencias, para conectar con el mundo del otro y entrar en su sistema y hablar su lenguaje.  Como consecuencia, el humor no es fácilmente transferible.  Estas son las situaciones que vivieron Nicolás y Gerardo en la parte introductoria de este artículo, es cuestión de conexión con un mundo de códigos diferentes al nuestro.

Pero entonces, ¿Para qué sirve el humor?

El humor bien encaminado nos ayuda a:

  • Motivar la cohesión de las personas
  • Romper el hielo ayudando a dar el primero paso
  • Trasmitir información difícil o que no es tan grata
  • Desdramatizar al comunicar algo intenso pero con menos intensidad
  • Reencauzar la energía
  • Clarificar el mensaje mediante el uso de metáforas
  • Hablar de uno de manera indirecta
  • No tomarnos tan en serio los problemas, sin dejar de atenderlos.
  • Reírnos de nosotros mismos

Recordemos que en todos los países hay personajes del humor, íconos de la risa, programas de televisión o de radio, imitadores, temas que son graciosos y recurrentes en contarlos, que hay países cuya gente se le estereotipa por ser alegres, sonrientes, bromistas y divertidos.

Sin embargo, el humor mal manejado ayuda a:

  • Emitir juicios o herir susceptibilidades
  • Incrementar el sarcasmo
  • No respetar la cultura del otro

Tomemos como ejemplo aquella vez en la cual en Francia se publicó un cómic sobre el fundador del Islam, lo que tuvo fuertes protestas internacionales e inclusive ataques en la oficina de la revista.

¿Puede el humor traspasar cruzar culturas?

Sin duda que sí puede.  El humor tiene que ver con la identificación de las diferencias culturales.  Muchos de los chistes, bromas y dichos populares están basados en lo sobresaliente de la cultura de sus creadores. Por ello aparecen chistes sobre los momentos sociales o políticos,  o un “tema del momento”.

Las bromas y chistes afectan a la actividad social ya que los chistes llevan la cultura inherente.  Son formas de historias que forma parte del bagaje cultural.  Las bromas sobre estereotipos nacionales sirven para reforzar estos estereotipos.

El humor y el sentido de humor es cosa seria.  La apreciación del humor varía según la personalidad, género, experiencia y cultura.

Las diferencias culturales, el lenguaje y la falta de familiaridad con los conocimientos  y valores compartidos en una cultura son barreras para comprender y gozar del humor.

Por ello, los tipos de humor que no requieren lenguaje especializado o conocimiento de base o de temas de la cultura específica u objetos/iconos de la cultura, pueden traspasar fronteras y ser aceptados en las culturas receptoras.

Por ejemplo:

Mafalda, creada en Argentina y publicada en japonés

mafalda andrade

Condorito, reconocida revista de humor de Chile, fusiona en su portada al personaje “El Chavo de 8”, de origen mexicano, llamando al  “Condorchavo” en esta edición

 condorito andrade

Mr. Bean, que con sus actuaciones y torpezas, sin usar el diálogo, es reconocido internacionalmente.

mr bean andrade

Los Simpsons, que con su peculiaridad como familia, ha transcendido fronteras

simpsons andrade

Finalmente,  queremos regalarte algunos tips

  • Reconocerse uno como persona con sentido del humor.
  • Reconocer el sentido del humor en otros.
  • Apreciar el humor y la actitud hacia él.
  • El humor puede ser usado como alternativa al enojo.
  • Es un mecanismo de ajuste para adaptarse a situaciones difíciles.
  • Buen humor = Buena salud

Y colorín colorado… este artículo ha terminado.

Ana Andrade